naturaleza
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1.

Tengo razones
para sentir mi mundo
dentro del tuyo

2.

Árboles, hierba, flores, bichos que huyen de mí. Cosas que parecen esculpidas por manos gigantes. Inmensidades que se abren ante mis ojos, que intentan abarcar lo inabarcable.

Formas curiosas que no intentan imitar nada, solo ser como deben. Vida alrededor de mis embotados sentidos. Palpitación con ritmo propio, nunca marcando el baile con el ritmo impuesto.

Todo esta muy vivo a mí alrededor, todo me hace plantearme mis prioridades. Es como si me escupiesen a la cara toda mi insignificancia. No soy nada más que una mota de polvo comparado con las creaciones de la naturaleza que veo a mí alrededor.

El sentimiento de sobrecogimiento que siento comienza ser reemplazado por algo que me nace del estomago. Desaparece el buen sentimiento de comunicación con ese algo superior y es reemplazado por un odio devastador.
Ganas de domar esa fuerza indomable. Ganas de poner de rodillas a la creación. Hacer que tanta inmensidad se doblegue a mis deseos y pida clemencia. Poder influir en las mareas, en los ciclos de las cosas, que mis pensamientos se conviertan en órdenes.
Voy a domar a esa sucia bastarda y voy a poner mis botas encima de su despreciable pellejo. Voy a joder a la naturaleza hasta que ella o yo quedemos en pie.

Firmado

El ser humano.

3.

Creo en la utopía de necesitar menos para ser más felices. Quisiera hacerlo posible...
Crear nuestros días con nuestras manos, amasando la tierra con paciencia, no explotarla para nuestro perecedero disfrute sino para nuestro eterno bienestar. El 'medio mata' me ata a utilizarlo. El ciclo de la vida se pierde.

4.

Miles de preguntas retóricas invaden las mentes. Aclaraciones, especificaciones para una asimilación de lo desconocido. Miles de versiones que explican el mismo inicio, son motivos diferentes para hallar un sentido. Tantas preguntas y tan poca sensibilidad, tan escaso sentir de sentidos y de instinto. Que gran olvido de la única verdad que se reafirma, de nuestro real latido.
El deseo, el motivo, ha de mirarse hacia dentro para alcanzar el real y sabio sino. Todas las preguntas quedaron ya hace tiempo contestadas, desde el momento de la definición, en una palabra: NATURALEZA.

5.

Está colgada. La crisálida cuelga en el envés del asiento de una estación. La latente larva espera. El verano se acaba, el otoño, en un suspiro de viento, en invierno se queda. La larva espera y espera. El revisor truena con su pitido y la crisálida retumba deseando oír lo que espera. No hubo suerte, el revisor anuncia el nuevo calor, el ardor del verano. La larva se asusta ante la noticia, qué telediario tan nefasto- se dice. Con el miedo de su informe cuerpo y la ausencia de su vida, la crisálida se arruga y, la oruga se cae, agoniza en el suelo mientras mira hacia el andén, permitiendo que sus ojos permanezcan eternamente a la espera de su estación de vida.

6.

¿Cuánto tarda la biodegradación de algunos residuos?

Los desechos que a continuación se detallan pueden tardar lo siguiente en biodegradarse:

- desechos orgánicos........................... 3 semanas a 4 meses

- ropa o género de algodón y/o lino...... 1 a 5 meses

- un par de medias de lana.................... 1 año

- zapato de cuero.................................. 3 a 5 años

-papel.................................................. 3 semanas a 2 meses

- celofán............................................... 1 a 2 años

- trapo de tela....................................... 2 a 3 meses

- estaca de madera.............................. 2 a 3 años

- estaca de madera pintada................. 12 a 15 años

- bambú............................................... 1 a 3 años

- envase de lata................................... 10 a 100 años

- envase de aluminio........................... 350 a 400 años

- materiales de plástico........................ 500 años

- vidrio................................................. indefinido en descomponerse

Fuente: www.ecoeduca.cl

7.

Estudios científicos han descubierto que el ser humano a 36 grados pierde la conciencia del calor

Así lo demuestra la indiferencia por el quejido del prójimo. Integrantes de un mismo medio que sólo tienen conciencia de sí mismos.

8.

Qué precio pagaría por ti
Tu dueño.
Su propia vida
Habría de entregar.
¡Desteñido todo el cielo!
Que para ahondar en la
Tierra, he de llenar antes
De cieno mi pecho.

Que el verde se imprima
En mis manos,
Los tiernos brotes en
Mis manos BROTAR.

Del cristalino azul,
Mis ojos verán.

Poder observar sobre el viento
A una estirpe de pájaros,
Y pensar
Que las migraciones de aves,
Siguen siendo importantes
Y hermosas.

9.

Radical: Perteneciente o relativo a la raíz, fundamental.

El chico nos mira a los ojos, sonríe.
Generalización del estilo de vida de Burundi: 0,3 planetas
Recursos terrestres consumidos por los países del Norte: 75% del total.

El recuerdo es una fotografía en blanco y negro.
Mundo con el estilo de vida de Europa Occidental: casi 3 planetas
Comercio mundial en manos del Norte: 80% del total.

Si miramos, vemos sus ojos.
Generalización del estilo de vida de EEUU: más de 5 planetas
Producción industrial del Norte: 93%.

Ya no podemos mirar. Temblamos.
Población del Norte: 25% del total.
Temblamos desesperad@s, esperamos actos de los gestos. Temblamos sentad@s esperando que nos levanten.

10.

Y no lo digo yo sino uno de los que también fue 'hombre'.
Y no lo dice lo que vosotros llamáis 'sabio' sino uno de los que también fue 'hombre'.

¿Cómo es posible comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Si no somos dueños de la frescura del aire, ni del reflejo del agua.
Cada partícula de esta tierra es sagrada. Cada brillante aguja de pino, cada grano de arena de las playas, cada gota de rocío de los sombríos bosques, el zumbido de cada insecto... son sagrados.

Para los 'hombres' los muertos olvidan la tierra donde nacieron y parten a vagar entre las estrellas.
Sin embargo no deberían olvidar esta maravillosa tierra, pues ella es NUESTRA MADRE.
Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas, el venado, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Las cumbres rocosas, los prados húmedos, el calor del cuerpo de los potros y de los hombres, todos somos de la misma familia.

Vuestro mundano dios, al que habéis excusado, envía máquinas para ayudar al hombre en su trabajo y construye grandes poblados. Así inundaréis el país como ríos que se despeñan por precipicios tras una tormenta inesperada. El pueblo debe ser como una época en regresión sin retorno.

Debemos gozar de la alegría del sentir de estos bosques.
El agua cristalina que discurre por los ríos y los arroyos no es solamente agua, sino también la sangre de nuestros antepasados. Los ríos son nuestros hermanos que sacian nuestra sed. Enseñad a vuestros hijos que ellos son nuestros hermanos y que hay que tratarlos con dulzura, como se trata a un hermano.

El 'hombre' no comprende. No comprende a la tierra como su hermana sino como su enemiga y cuando la ha dominado sigue avanzando. Olvida las tumbas de sus padres y los derechos de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el aire, como cosas para comprar y devastar, para venderlas como si fueran ovejas o cuentas de colores.
Su voracidad acabará por devorar la tierra, no dejando atrás más que un desierto.

No hay silencio en las ciudades de los 'hombres'.
NO hay ningún lugar donde escuchar cómo se abren las hojas de los árboles en primavera o el zumbido de las abejas.
¿Dé qué sirve la vida si no podemos escuchar el grito solitario de las ranas al borde de la charca?
Amar el rumor suave del viento que acaricia la superficie del arroyo y el olor de la brisa.
El aire es precioso, pues todos los seres comparten el mismo aliento: el animal, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire.

Enseñad a vuestros hijos que la tierra es NUESTRA MADRE. ¿Puede acaso un hombre ser dueño de su madre? ¿Qué quiere comprar el hombre? ¿Se puede comprar el aire o el calor de la tierra, o la agilidad del venado? Si nosotros no poseemos la frescura del aire, ni el reflejo del agua, ¿cómo podréis comprarlos? ¿Acaso podréis volver a comprar bisontes, cuando al último hayáis matado?

El hombre deberá tratar a los animales como a sus hermanos.
Pero yo he visto miles de bisontes pudriéndose, abandonados por el hombre blanco tras matarlos a tiros desde un tren que pasaba. No puedo comprender que una máquina humeante sea más importante que los bisontes. ¿Qué sería del hombre sin animales? Esto significará el fin de la vida y el comienzo por la supervivencia.

Todas las cosas están relacionadas entre sí. Lo que afecte a la tierra afectará también a los hijos de la tierra.
Si los hombre escupen a la tierra, se escupen a sí mismos.
La tierra no pertenece al hombre, sino el hombre a la tierra.
El hombre no creó el tejido de la vida, sino que es una fibra de él. Y lo que hagáis a ese tejido, os lo hacéis a vosotros mismos.

Amar a esta tierra como el recién nacido ama el latir del corazón de su madre.
Porque si continuáis ensuciando vuestro lecho una noche moriréis asfixiados por vuestros propios excrementos.

11.

Ya está la luna alentada en su negro manto, y el onomatopéyico sonido del reloj se escribe en mis tímpanos para que pueda leer el tiempo.
Me deleito con la oscura silueta que muestran las montañas y respiro hondo para aspirar el sabor a vida. Inspirado, me pongo a escrutar a fondo las escarificaciones de la naturaleza; los aromas, las formas de belleza, la magia… Todo en un pensamiento único, en el palpitante legado encadenado. Un sentimiento enmascarado que nos olvida y nos pierde para que nos encontremos. Y en este líquido amniótico nos oxidamos con nuestras propias manos por no saber bucear en el seno de lo que formamos parte. La vida necesita de nosotros nuestra vida, pues si sólo absorbemos y excretamos, lo único que quedará serán desechos y no vida.

12.

Sitúate ante un lienzo en blanco.
Recoge todas las tonalidades de colores.
Añade a esa blanca vista los marrones.
Superponle los verdes, los azules, los rojos…
Los colores, crea el arco iris distinguido.
Llénalo de figuras, siluetas y formas.
Desfórmalo con mezcla de ojos, de translúcidas gotas, de reacciones químicas,
De leyes físicas y de caracteres que emulen vida.
Proyéctale luego, con tu mirada la luz y di,
¿Qué tienes ante ti?, si eres capaz de verlo, ahora debes sentirlo.
Si no ves nada, es que la mezcla no te refleja, ni simula la esencia de lo que eres.

13.

Salgo de la ciudad, andando sin rumbo fijo, dejando que cada paso siga al anterior. Voy pasando por calles desconocidas, entre edificios que no me suenan. Me cruzo con gente a la que le importa poco donde voy (ni siquiera les importa de donde vengo).
Tráfico denso, coches, autobuses, alguna moto. Anuncios luminosos, tiendas donde venden sueños fuera de mi alcance, más gente que esta lejos de mi.
Sigo caminando, dejándome arrastrar hacia un destino que ni siquiera conozco. Intento no pensar, solo seguir a mis pies, que parecen más sabios que yo. Me invade la sensación de vacío a la que ya me he acostumbrado.
Van pasando los edificios, las calles, la gente con la que me tropiezo y por un instante pienso en detenerme y gritar. Sólo gritar, sin sentido y sin esperar respuesta. Pero mis pies saben algo que yo desconozco y evitan que lo haga.
Poco a poco voy saliendo de la trampa de la ciudad. Los edificios van desapareciendo, voy siguiendo una carretera. El tráfico también sigue a los edificios, la gente hace rato que ha desparecido. Mis pasos discurren por asfalto, siguiendo un plan que yo no he trazado.
El asfalto se convierte en tierra, la tierra en hierba y yo sigo caminando. Ya no hay tráfico, no hay edificios, no hay gente. El paisaje ha cambiado y aunque una parte de mí es capaz de notarlo superficialmente, mi mente esta concentrada en desentrañar a donde voy.
Pasa el tiempo, sigo avanzando. Mis pulmones reciben nuevas sensaciones, aire limpio que parece despertarlos de su letargo. Dejo que mi cuerpo reaccione solo, sintiendo en mí una renovación que no sabía podía existir. Restos de mis castigos anteriores desaparecen por los poros de mi piel. Noches de falsa alegría se evaporan a cada paso que doy.
Por fin mis pies se paran, mi cuerpo se muestra más despierto que nunca. Algo ha abandonado mi castigado cuerpo, dejando paso a una nueva sensación. Miro alrededor, estoy solo rodeado de Naturaleza. Observo inquieto como algo parece querer comunicarse conmigo. Siento que algo quiere abrirse en mi interior. Dejo que lo haga y después de tanto tiempo extrañado por mi vida, me siento en paz.
Quiero gritar pero no de frustración, sino de alegría. He dejado atrás la trampa en la que yo mismo me había metido y he encontrado algo que me llama y me tranquiliza. Estoy preparado para volver.

14.

el campo-la carretera
el centro comercial-el lago
el coche-el mamífero
la luz eléctrica-el insecto luminoso
la contaminación-la brisa
el trabajo-la supervivencia

NOSOTROS MADRE NATURALEZA<-->HUMANA SOMOS

15.

Luz Sombras
verde azul nubes
flores bichos, un mamífero

una casa, calle
humanos apiñados
cemento luces metales que ruedan

acantilado
montaña ribera selva
moles de agua con ondas

sustancias en potencia
elementos que devastan y devuelven
primavera hielo y campo que crece

habitantes de piedras
luchas por el territorio y la procreación
fauces alas guerras

un agujero
gas comprimido que explota
de tu vientre
como el agua

y el rayo
desde tu bóveda sin techo
firme y cíclica nos sostienes
aurora tropical

acógenos
con tus cosas de sobrehumana
cuando hayamos convertido
en frutos prestigiosos
la esencia de la pacha mama

16.

Respirar.
Mirar la brisa que baila en las
Ramas, en las tiernas copas
Que a la piel resbalan.

Acariciar, empuñar la
Lágrima que en los pies se apaga.

Del ronco silbido
Distinguir colores
En remolinos.

Degustar las risas que
Zumban de flor en rama.

Respirar el sabor a tierra,
El olor a olvido,
La zarpa que te encamina,
El paisaje que te relaja.

Respirar
El todo,
La nada.

17.

Gibran Khalil Gibrán

Y como diría el maestro:

¿Qué es la Belleza?

Y dicen los caminantes: La Belleza, la hemos visto inclinarse sobre la tierra desde las ventanas del crepúsculo.
En invierno, el sitiado entre la nieve dice: vendrá con la primavera, saltando por las colinas.
La hemos visto danzándose entre las hojas del otoño y vimos torbellinos de nieve en su cabello.
Y la hemos oído gritar entre las montañas. Y a sus gritos, retumbó un rodar de cascos, el batir de alas y el rugir de fieras.

La Belleza es un éxtasis.
No es la savia que corre bajo la rugosa corteza, ni un ala adherida a una garra.
Es un jardín eternamente en flor y una bandada de pájaros eternamente en vuelo.
La belleza es la vida, su esencia. Vosotros sois la vida y el velo.
La Belleza es la eternidad contemplándose en un espejo. Y vosotros sois la eternidad y sois el espejo.

Hacerlo posible.
Hermano raíz.